descanso cada 15 minutos


Recuerda hacer un pequeño descanso cada 15 minutos y desviar la mirada hacia otros puntos.

Frota tus manos


Frota tus manos para que entren en calor, especialmente si las tienes frías, y apoya las palmas de las manos sobre los ojos. Las palmas deben estar ligeramente ahuecadas para no presionar los ojos.

El bizqueo es un ejercicio excelente


Cierra los ojos y toma conciencia de la presión de los párpados e incluso del globo ocular. Al principio nos parecerá que están relajados, pero si nos concentramos veremos que apretamos los párpados, que el globo ocular no descansa en su espacio, que nuestros pómulos están subidos, las cejas y la frente apretadas, etc.


hacer círculos con la vista


El bizqueo es un ejercicio excelente para trabajar los músculos oblicuos del ojo, y es muy eficaz para luchar contra la vista cansada: consiste sencillamente en mirar la punta de la nariz. Si al principio cuesta, se puede empezar situando un dedo enfrente, e ir acercándolo. Podemos también ir resiguiendo el tabique nasal hasta el entrecejo. Es sorprendente como podemos observar partes de nuestra cara sin la necesidad de un espejo.
 No insistir más de 10-15 segundos sin descansar la vista, sobre todo las primeras veces.

hacer círculos con la vista


Otro ejercicio básico consiste en hacer círculos con la vista, intentando hacer un círculo lo más redondo posible, primero hacia un lado y después hacia el otro, y fijándonos en qué partes nuestros ojos querían evitar la línea curva o se saltaban algún punto. De esta manera hacemos que trabajen los diferentes músculos oculares.

pellizcos en las cejas


Pellizcos en las cejas. Con los dedos índice y pulgar, pellizca la parte interna de la cejas (la parte que está tocando el entrecejo) y después sigue todo el recorrido de la cejas a pequeños pellizcos.

Parpadea a menudo


Parpadea a menudo y, cada diez minutos más o menos, fija la vista en un objeto lo más distante posible por espacio de cinco o diez segundos.